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LA REVISTA de la F.E.A.E.D.

          Nº 4 - Año 2.002 - 4º Trimestre (Octubre-Diciembre) 

 

EDITORIAL

 

El día Mundial de la Diabetes 

Probablemente muchos de los profesionales que reciben la revista de la FEAED están sobradamente al corriente de qué es y qué significa el Día Mundial de la Diabetes. A pesar de ello nunca está por demás hacer un breve recordatorio de algunos datos y fechas que conforman nuestra historia y así comprender mejor esta cita anual, inexcusable para todas aquellas personas que por algún motivo tienen una especial sensibilidad por la diabetes y el universo de problemas que giran a su alrededor.

Desde 1991, todos los años, el 14 de noviembre, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Frederick Bantting (investigador que juntamente con Charles Best, fue uno de los científicos que trabajó en la hipótesis que les llevaría al descubrimiento de la insulina en octubre de 1921), se celebra el Día Mundial de la Diabetes, una iniciativa promovida por la IDF (Federación Internacional de Diabetes) conjuntamente con la OMS (Organización Mundial de la Salud). Es sin duda la campaña integral de información sobre la diabetes más importante del mundo. En más de 130 países, las asociaciones adheridas a la IDF conmemoran este día con el propósito de dar a conocer: las causas, los síntomas, el tratamiento y las complicaciones asociadas a la diabetes, llamar la atención sobre este hecho haciendo hincapié en la prevención como mejor arma para luchar contra esta enfermedad.

En 1996 se diseñó el logotipo que identifica el día mundial de la diabetes. El anagrama basado en el conocido símbolo del Yin y del Yan, alegoría de un cuidadoso equilibrio entre todos los elementos que configuran el ser humano, se repite año tras año dotando a esta causa (para este día) de una fuerte identidad global.

Si recordamos el estudio conocido como UKPDS (Unites Kingdom Prospective Diabetes Study), por citar a uno de los más relevantes estudios europeos en los que se incluyó el coste del tratamiento y cuidados de la DM tipo 2, 

y sumamos el resultado de los estudios epidemiológicos de estimación de la prevalencia de la DM en el mundo, 

no es de extrañar que para el año 2001, la IDF llegara a un acuerdo con la OMS. Ambos organismos creyeron oportuno que la mayor atención, en lo que a diabetes se refiere, debía centrarse en las complicaciones que se derivan de la enfermedad, y se diseñó un trienio basado en este lema:

2001: Aligerando la carga: diabetes y enfermedad cardiovascular.

2.002.: Aligerando la carga: diabetes y ceguera.

2003: Aligerando la carga: diabetes y el cuidado de los pies.

Todos los años la IDF prepara material: carteles, dossieres de prensa, folletos informativos, una breve guía para dirigirse a las autoridades sanitarias (administración y políticos), programas... Estos materiales se editan en tres idiomas (castellano, inglés y francés) y están disponibles para todas las personas o entidades que estén interesadas en la página web: www.idf.org

Además se distribuyen entre todas las organizaciones adheridas a la IDF.

Oficina de la IDF para la región europea : 1, rue Defacqz, B 1000 Bruselas

Tel.: (+32 2) 538 55 11    Fax: (+32 2) 538 51 14, correo electrónico : anne.pierson@idf.org

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La FEAED informa

CURSOS

ASOCIACIÓN DE EDUCADORES EN DIABETES DE ARAGÓN

  • Publicación Periódica trimestral “Educación en Diabetes”

  • Celebración del día Mundial de la Diabetes 2002 en colaboración con la Sociedad Aragonesa de Endocrinología y Diabetes y la Asociación de Diabéticos de Aragón

  • Curso de Educación en Diabetes. A celebrar de enero a abril de 2003.

ASOCIACIÓN VALENCIANA DE EDUCADORES EN DIABETES

  • Durante el mes de mayo de 2002 ha tenido lugar en Alicante el II Curso básico de Diabetes, con la colaboración del lltre. Colegio oficial de ATS-DUE de esta provincia.

  • Se ha colaborado también en diversas actividades organizadas por las Asociaciones de Diabéticos de nuestra Comunidad durante este año.

  • De noviembre a enero (2002-03) se realizará el V Curso de Diabetes y cuidados geriátricos, dirigido a la Orden de Hermanas de Santa Teresa Chornet, acreditado por la Universidad de Valencia.

  • Durante el año próximo se impartirán en nuestra Comunidad 10 Cursos de Diabetes dirigidos a médicos y enfermeras de Atención Primaria, organizados por la Consellería de Sanitat, de cuyo diseño y dirección se han hecho cargo conjuntamente nuestra Asociación y la Sociedad Valenciana de Endocrinología, Nutrición y Diabetes.

RELACIÓN DE ACTIVIDADES EN EL ÚLTIMO TRIMESTRE DE 2002

 

Durante el presente año, se ha producido, por fin, el inicio de colaboración entre los Educadores y la A.D.E.

Dentro de esta colaboración, ADE-Valladolid y FAEDCyL/AEDCyL han programado las siguientes actividades conjuntas:

Mes de octubre:

Día 10: Charla informativa a los profesores del Colegio Público de Íscar (Valladolid). ACTIVIDAD REALIZADA

Días 22,23 y 24: “XII Jornadas de información sobre Diabetes”, organizadas por ADE-Valladolid, con la intervención de varios Educadores de FAEDCyL/AEDCyL.

Lugar: Salón de Actos de Caja España, Pza. España (Valladolid)

Hora: 19 a 21 h.

Mes de noviembre:

Con motivo del Día Mundial de la Diabetes:

Día 13: Lugar: Círculo Católico de Obreros.

C/ Rastro (junto a la Casa de Cervantes) (Valladolid)

Hora: 19 h.

“Prevención de la ceguera”. Dr. D. José Zurro Hernández (especialista en Endocrinología y Nutrición, Hospital Universitario de Valladolid).

“El control diabetológico, rehabilitación de la ceguera y los glucómetros parlantes”. Dña. Margarita Chacel

(enfermera de la ONCE).

Día 14: En colaboración con el Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de la Universidad de Valladolid, a partir de las 16 h, en sus instalaciones, se realizará a todos los socios de ADE que lo deseen una fotografía del fondo de ojo y una medición de agudeza visual.

El haber llegado a programar estas actividades de forma conjunta ha sido posible gracias a la colaboración que, después de muchos años, hemos conseguido entre los dos colectivos.

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ARTÍCULOS

EJERCICIO FÍSICO EN JÓVENES CON DIABETES

Isabel Ruíz González.

Hospital Clínico de Granada

Mª Cristina Anguita Fulla.

Enfermera Educadora del Servicio de Endocrinología. Hospital Infantil San Juan de Dios de Esplugas. Barcelona

Olimpia Fontela Casal

Hospital A. Marcide-P. Novoa Santos. Ferrol

 

 

1. INTRODUCCIÓN

Los seres vivos necesitamos el movimiento como parte imprescindible de nuestra existencia. La actividad física se realiza gracias a la contracción muscular, la cual produce el movimiento de nuestro cuerpo.

 

El tipo de actividad física debe ser elegida según las características de cada individuo, teniendo en cuenta, sobre todo, la preparación física previa. Se considera que una actividad física de 45 minutos en días alternos es suficiente para que el organismo perciba su beneficio.

 

No hay que olvidar que el ejercicio físico actúa sobre todo el sistema endocrino y, debido a ello, en las personas con diabetes se debe realizar una programación meticulosa antes de comenzar cualquier tipo de ejercicio físico, obteniendo beneficios a corto plazo, tales como la reducción de los niveles glucémicos y la disminución de las necesidades de insulina; y a largo plazo beneficios sobre la actividad cardiovascular, la tensión arterial, el peso, el control metabólico de las grasas, el aumento de la fuerza muscular, la flexibilidad y la sensación de bienestar; de lo contrario podría alterar el control de la glucemia, apareciendo complicaciones como hipoglucemia, hiperglucemia y cetosis.

 

No hay que olvidar que el ejercicio físico además de ser una forma divertida de pasar el tiempo es un aspecto beneficioso para la salud mental del individuo.

 

2. FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO FÍSICO

 

Obtención de la energía

Al realizar cualquier actividad física, el organismo necesita energía. Esta energía, que en circunstancias de ejercicio intenso o de larga duración es muy alta, se obtiene mediante una serie de procesos metabólicos a partir de sustratos obtenidos a través de la

ingesta o bien ya almacenados en el organismo.

 

Las vías metabólicas que aportan energía durante el ejercicio físico son la glucólisis, o sea la utilización de glucosa plasmática como sustrato energético celular, cuyo transporte al interior de la célula no requiere energía ya que es transportada a favor del

gradiente, menor en el interior de la célula muscular. Una vez en el interior de la célula, la glucosa es fosforilada por una enzima, la hexocinasa, dando lugar a glucosa-6-fosfato y quedando así atrapada en el interior de la célula.

 

La otra vía metabólica es la fosforilación oxidativa (ciclo de Krebs) que es el proceso más importante para aportar energía durante la actividad muscular a partir de sustancias básicas derivadas de la degradación de las grasas, hidratos de carbono o proteínas.

 

En resumen, en los primeros 30 minutos de ejercicio, el músculo consume glucosa de sus propios depósitos; una vez que ésta se agota, pasa a consumir la glucosa de la sangre, que tiene diferentes orígenes. Si el ejercicio se prolonga, el combustible se

obtiene a través de los depósitos de grasa fundamentalmente.

 

Compensación de la glucosa

Insulina y glucagón. Estas dos hormonas se sintetizan en el páncreas y desempeñan un papel clave en el control de la glucemia. La regulación de estas hormonas dependerá de la intensidad y duración del ejercicio físico. La insulina se produce en las células beta del páncreas y su acción se realiza en la membrana celular, aumentando la permeabilidad y la entrada en la célula de glucosa y otras sustancias. La vida media de la insulina es de 3-5 minutos.

 

La disminución en la secreción de insulina facilita el aumento de otras hormonas, como el glucagón, de catecolaminas, cortisol y hormona del crecimiento, favoreciendo la salida de glucosa del hígado a la circulación sanguínea. El glucagón se forma en las  células alfa del páncreas, siendo su vida media de 6 - 10 minutos.

 

El glucagón, en general, aumenta con el ejercicio de forma gradual, alcanzando el nivel máximo al finalizar el mismo, y como en otras hormonas, los niveles tienden a volver a los de reposo.

 

En las personas con diabetes este mecanismo en el control de la glucemia se encuentra presente en igual medida, por ello la presencia de hormonas hiperglucemiantes (glucagón, etc.) producidas por el estrés muscular nos dan cifras más elevadas de

glucemia en el momento de finalizar el mismo, si no se ha planificado bien la dosis de insulina.

 

Hipoglucemia inducida por el ejercicio: inmediata y tardía

 

La hipoglucemia inmediata que aparece en el transcurso de una actividad física, en las personas con diabetes, se produce a causa de un gasto importante de la glucosa sanguínea durante el ejercicio físico no planificado. En los diabéticos, los niveles de insulina son prefijados y no se ajustan como en los no diabéticos a las necesidades corporales; por otro lado, la absorción de la insulina se ve incrementada por la vasodilatación producida en la zona de punción.

 

Para evitar la hipoglucemia inmediata es importante planificar la ingesta de los hidratos de carbono, la disminución de la dosis de insulina anterior al ejercicio y la realización de más glucemias capilares.

 

La hipoglucemia tardía es el efecto no deseable más frecuente cuando se efectúa un ejercicio físico no habitual y prolongado El motivo es el aumento del gasto energético hasta 24 h después de haber finalizado éste, para reponer en los depósitos musculares el glucógeno que hemos consumido al inicio del mismo. Para evitar esta situación debe planificarse la ingesta y la dosis de insulina posterior al ejercicio.

 

En resumen, el riesgo de padecer una hipoglucemia puede presentarse durante, al finalizar u horas después de realizar una actividad deportiva que no se haya planificado adecuadamente.

 

 

Hiperglucemia inducida por el ejercicio

La puesta en marcha de un ejercicio induce a la aparición de impulsos nerviosos procedentes de la zona de ejercicio hacia el sistema nervioso central, el cual desencadena una respuesta de hormonas hipergiucemiantes, como glucagón, cortisol, etc.,

favoreciendo así el aporte de sustancias energéticas, entre otras la glucosa sanguínea. El motivo de esta respuesta hormonal se debe especialmente a que durante el ejercicio aumentan las necesidades energéticas y el organismo debe favorecer estas

necesidades.

 

En las personas con diabetes estas respuesta se producen igualmente pero no están favorecidas por el equilibrio insulínico como en las personas sanas; la presencia de estas hormonas y el aumento de los niveles de glucosa (hiperglucemia) están relacionadas con la intensidad y duración del ejercicio, y con el entrenamiento previo del individuo.

 

Efectos del ejercicio sobre los depósitos de grasa: cetosis inducida por el ejercicio 

 

En el ejercicio físico de larga duración se necesita una gran cantidad de energía; parte de ella es obtenida de los depósitos de grasa del organismo, facilitando el ahorro de glucosa almacenada en el músculo e hígado. Este proceso se produce debido a la

respuesta del sistema endocrino modificando los niveles hormonales, especialmente de la adrenalina/noradrenalima y hormona del crecimiento.

 

Los cuerpos cetónicos se forman en el hígado al transformar los ácidos grasos libres; normalmente se van metabolizando hasta eliminarse en forma de C02. La utilización de los cuerpos cetónicos como material energético está aumentada en sujetos que

realizan ejercicio de larga duración frente a los que no lo realizan.

 

Cuando la producción de cuerpos cetónicos es muy intensa, como sucede en las personas con diabetes, si hay niveles bajos de insulina, desemboca en una situación de acidificación de la sangre (acidosis metabólica) que implicaría un riesgo importante

para la persona con diabetes. La existencia de cetosis, pues, contraindica realizar ejercicio.

 

En los diabéticos, el nivel prefijado de insulina puede ser insuficiente, favoreciendo la producción de cuerpos cetónicos, elevando su nivel hasta producir una acidificación de la sangre (cetosis metabólica). Si la cetosis se produce antes de realizar una actividad física, nos está indicando que hay una hipoinsulinemia y, por tanto, está contraindicado el ejercicio físico.

3. TIPOS DE EJERCICIO FÍSICO

 

Por lo general, el ejercicio físico se clasifica con relación a su intensidad y duración.

Con relación a la intensidad hablaríamos de baja, mediana y alta; está directamente relacionada con el porcentaje de 02. que consumimos en dicha actividad física.

 

Según la duración del ejercicio hablaríamos de corta (menos de 30 minutos), mediana (entre 30-90 minutos) y larga duración (más de 90 minutos).

 

El tipo de ejercicio físico más aconsejado, para la población en general, es el de baja intensidad y mediana duración.

 

Clasificación según la duración:

  • Ejercicios de corta duración:

Están asociados a un alto grado de estrés corporal; en ellos, el consumo de glucosa es inferior a la producción de hormonas hiperglucemiantes y, portante, predomina el efecto hiperglucemiante.

Son deportes como el levantamiento de pesas, pruebas de velocidad, etc.

Las personas con diabetes no necesitan tomar ninguna medida especial, excepto no realizarlos si la glucemia es superior a 250 mg/dl.

 

No son los más aconsejables.

  • Ejercicios de mediana duración:

Especialmente en este tipo de ejercicio físico, el grado de estrés corporal dependerá del nivel de entrenamiento previo; son deportes como fútbol, baloncesto, jockey, rugby, tenis, bicicleta, danza, etc.

 

En las personas con diabetes se aconseja:

Control glúcemico al inicio.

Ingesta de hidratos de carbono inicial si la glucemia es < a 140 mg/dl.

Tomar 10 g de hidratos de carbono por cada media hora de ejercicio.

Si se puede, hacer control glucémico durante el mismo y al acabar.

  • Ejercicio de larga duración:

Al igual que en el grupo anterior, el grado de entrenamiento repercutirá sobre el estrés corporal. Entre ellos, deportes como ciclismo, excursionismo, esquí, maratón, etc.

 

En este caso el consumo de glucosa es superior a la producción de la misma por las hormonas hiperglucemiantes y, por tanto, predomina el efecto hipoglucemiante; en este tipo de ejercicio, el consumo de glucosa se prolonga una vez finalizado el mismo

hasta 24 horas después, por lo que hay que tener especial cuidado con las hipoglucemias tardías.

 

En las personas con diabetes se aconseja:

Disminuir la insulina rápida y retardada previa al ejercicio.

Disminuir la insulina retardada posterior al ejercicio.

Ingerir 10 g de hidratos de carbono cada 30 minutos de ejercicio.

Se deben realizar glucemias capilares más frecuentemente.

  • Deportes de riesgo:

Este tipo de deportes comportan por lo general una alta tensión emocional y requieren gran esfuerzo físico, entre ellos el submarinismo, escalada, vuelo libre, etc.

Por la dificultad de este tipo de deportes, el diabético debe tener un alto grado de conocimientos sobre su enfermedad.

 

En general, por todas estas características, este tipo de deportes son los menos aconsejados para los diabéticos.

 

  • Bailar es también un ejercicio físico.

  • La actividad sexual produce un consumo de energía que hay que tener en cuenta.

4. VENTAJAS Y RIESGOS DEL EJERCICIO FÍSICO

Antes de realizar un determinado ejercicio físico debemos planificarlo cuidadosamente, al igual que un entrenamiento previo, de acuerdo a la actividad deportiva elegida.

 

Una de las grandes ventajas del entrenamiento es que incrementa el número de mitocondrias (donde se obtiene la energía) de la célula muscular, permitiendo la obtención de energía de otras sustancias, como lípidos y proteínas, además de la glucosa, disminuyendo el consumo de glucógeno.

Este ahorro de glucógeno es muy importante para el rendimiento deportivo, pues el deportista mejor entrenado utilizará durante más tiempo la combustión de grasas y tendrá más reservas de glucógeno disponibles para la última fase de competición, que es cuando normalmente se necesita aumentar la intensidad.

 

Ventajas

Existen claras evidencias de que la actividad física programada tiene efectos positivos en diversos aspectos:

  • Prevención y rehabilitación en enfermedades como obesidad, hipertensión, diabetes tipo 2., etc.

  • Aumento de la elasticidad corporal.

  • Favorece la relajación y mantiene o mejora el estado de ánimo de las personas.

  • Ayuda a mantener el peso adecuado.

  • Ayuda a conseguir un mejor control glucémico, si se hace en condiciones óptimas.

  • Aumenta la sensibilidad de la insulina.

Riesgos

Por lo general, están asociados a una planificación incorrecta, fundamentalmente a la falta de entrenamiento. Entre otros aspectos están:

La deshidratación, pues durante el ejercicio físico se produce una pérdida importante de agua y electrólitos, favoreciendo los tirones musculares, por lo que es interesante que se tomen bebidas isotónicas durante la actividad deportiva.

  • Hipoglucemia inmediata y o tardía.

  • Hiperglucemia

  • Cetosis.

En resumen, una planificación incorrecta en personas con diabetes, además de los problemas básicos como microtraumatismos, tirones musculares, etc., pueden descompensar los niveles de glucemia produciendo, hipo o hiperglucemia y cetosis.

 

5. REALIZACIÓN DEL EJERCICIO FÍSICO EN PERSONAS CON DIABETES

 

En los jóvenes, la planificación del ejercicio puede ser difícil por aspectos que no dependen sólo de ellos, sino que actividades escolares o las del grupo de amigos, que pueden no ser conocidas y, por tanto, no planificadas. Los jóvenes con diabetes deben estar entrenados en el manejo de esta enfermedad y conocer las estrategias que hay que tomar, para evitar los efectos indeseables del ejercicio físico.

Aspectos para un ejercicio eficaz

Relacionados con los niveles de glucosa y cuerpos cetónicos adecuados para comenzar el ejercicio.

La glucemia debe estar en cifras próximas a la normalidad antes de realizar el ejercicio. Con ausencia de aumento de cuerpos cetónicos en sangre y orina.

  • En caso de:

    • Glucemia superior a 250 mg/dl con presencia de acetona: NO HACER EJERCICIO.

    • Glucemia superior a 250 mg/dl (tras una ingesta) sin presencia de acetona se puede HACER EJERCICIO si no hace mucho tiempo que se ha inyectado la insulina

    • Glucemia entre 140 y 200 mgs/dl después de una comida importante: no es necesario tomar suplemento de hidratos de carbono durante la primera media hora. Si el ejercicio es prolongado habrá que tomarlos durante el mismo a razón de 1 ración de 10 g de hidratos de carbono por cada 1/2  -1 h de ejercicio.

    • Glucemia menor de 140 mgs/dl: tomar un suplemento de 1 ración de 10 g de hidratos de carbono antes del ejercicio. Valorar según duración y tipo de ejercicio.

Relacionados con el propio ejercicio

  • Realizar un precalentamiento de 5-10 minutos.

  • Personalizar el tipo de ejercicio para evitar efec-tos no deseables del mismo (microtraumatismos, desgaste por fricción...).

  • Es aconsejable hacer deporte acompañado y evitar los lugares solitarios.

  • Realizar una fase de enfriamiento para que el cuerpo vuelva a su temperatura y estado inicial.

  • Estar bien hidratado. El ejercicio físico intenso produce sudor con pérdida de agua y electrólitos, por lo que es necesario reemplazarlos durante la actividad física y después beber líquidos; sin una cantidad adecuada de los mismos podría producir,

  • entre otras cosas, rampas musculares.

POTASIO

Función muscular.

Almacenamiento de glucógeno.

Equilibrio hídrico.

 

SODIO 

Equilibrio hídrico.

Actividad enzimática.

 

CALCIO 

Contracción muscular.

 

MAGNESIO

Actividad enzimática.

Metabolismo de las proteínas.

Función muscular.

 

FÓSFORO

Formación de ATP.

   

Relacionados con los suplementos energéticos

Se debe tener fácil acceso a suplementos alimentarios que contengan hidratos de carbono y al agua. Una buena idea es llevar bebidas energéticas que, además de líquidos y electrólitos, aportan hidratos de carbono. (Los contienen bebidas tipo: Aquarius,,Gatorade, Isostar...).

Se aconseja utilizar hidratos de carbono rápidos o retardados según el tipo de ejercicio a realizar, o la mezcla de ambos.

 

Relacionados con la insulina

  • Evitar la administración de insulina en zonas de mayor actividad muscular.

  • Si es posible, evitar el ejercicio en los momentos de mayor eficacia de la insulina, y si no es posible ,hay que tenerlo en cuenta.

  • Reducir la dosis de insulina adecuándola al tipo de ejercicio que se va a realizar en los ejercicios programados

 

6. LA ACTIVIDAD FÍSICA Y BIENESTAR. LA ACTIVIDAD FÍSICA Y LA SALUD MENTAL

Enfermedades como la depresión, ansiedad, o cualquier manifestación indicadora de trastorno emocional se encuentran muy ligadas al estilo de vida actual. En otros casos son acompañantes de enfermedades físicas.

 

Muchas investigaciones han demostrado la eficacia del ejercicio en la enfermedad mental.

 

El nivel de forma física de los ciudadanos se correlaciona muy bien con su salud mental, las personas con un alto grado de entrenamiento aeróbico responden al estrés psicosocial de forma más atenuada que las que no lo tienen.

 

Con la actividad física se mejoran los aspectos psicológicos, como el rendimiento escolar, la confianza, la personalidad, la independencia, la imagen positiva del propio cuerpo, la eficacia en el trabajo, etc. Y disminuye el absentismo laboral, la confusión la cólera, la depresión, cefaleas y la conducta psicótica, entre otras.

 

El sueño es otro aspecto de la conducta humana que se ha investigado y se mejora con el ejercicio, los corredores tienen una menor cantidad de sueño REM (movimiento rápido de ojos) que los sedentarios, los atletas bien entrenados duermen más tiempo y poseen patrones más elevados de ondas lentas.

 

Con la actividad física se mejora el estrés, la tensión muscular y la función hormonal.

 

La salud social también se mejora con la actividad física; sábenos que la delincuencia, especialmente la juvenil, es el producto de diferentes causas como: pobreza, marginación, incultura, abandono familiar, etc. Esto, sumado a las frustraciones que sienten los jóvenes al no poder alcanzar las metas exigidas por la sociedad de consumo, hace que intenten conseguirlas por otros medios ilegales. El ejercicio físico puede ser muy eficaz con el fin de ocupar el tiempo libre; técnicos y deportista cualificados están seguros de que con la institución de programas deportivos de interés escolares mejora la salud social de los jóvenes.

En resumen, la actividad física mejora aspectos físicos y psicológicos de las personas, en especial en los jóvenes, favoreciendo las relaciones sociales y el rendimiento escolar.

 

Bibliografía

  • The AACE System of intensivo Diabetes self-menagement 2000 update.

  • ADA Clinical Practice Recomendations 2.001. Diabetes Care, 24 enero 2001.

  • American Diabetes Association: Complete guide to Diabetes 1988.

  • Hermoso MF. Diabetes y ejercicio.

  • Pavía C, Yturriaga R. Actualizaciones en Endocrinología: Diabetes mellitus en la infancia y la adolescencia. Díaz de Santos. Madrid 1997; pp 87-96.

  • Ejercicio y diabetes. Dra Anna Novials. Fundació Sarda Farriol. Barcelona.

  • Sperling MA. Diabetes mellitus. En Pediatric Endocrinology. W.3. Saunders Company. Phila-delphia 1996; pp 229-263.

  • Jorgen V, Berger M. Sport exercise et diabete. J.P.H.Assal.J.M. Ekoé, P.

  • Lefebvre, G. Sino, Le diabete sucre Maloine. Quebec 1994; pp 183-186.

  • López J, Fernández A. Fisiología del ejercicio. Editorial Panamericana, S.A. Madrid 1998.

  • Serra J. Prescripción del ejercicio físico para la salud. Ed. Paidotribo. Barcelona.

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ARTÍCULOS

COMUNICACIÓN TERAPÉUTICA

Nuria Fernández

Psicóloga-Directora del Área de Salud de EFIPSA (Empresa de Consultoría y Formación en el Área de Salud y Recursos Humanos)

 

 

La comunicación terapéutica depende de la capacidad del profesional de la salud para transmitir información, de su comprensión de las personas y sus situaciones y de su disposición para ayudar a los pacientes. Por ello, es necesario que, conozca los

principios y reglas básicos que rigen la comunicación interpersonal como un elemento a incorporar en el proceso de educación. El aprendizaje por parte de los pacientes de nuevos hábitos de vida y de nuevos patrones de comportamiento dependerá en gran

parte de la habilidad de su educador para motivarles, de su capacidad para transmitir la información adecuada en cada momento y crear la necesidad de cambio, pero sobre todo, de su capacidad para implicarles de forma directa en su propio tratamiento.

La comunicación constituye un elemento indispensable entre educador y paciente. Si preguntamos a estos últimos de qué depende una “buena o mala” atención, seguramente encontraremos muchos elementos relacionados directamente con el nivel de

comunicación que hayamos establecido con ellos.

En este sentido, un elemento fundamental en el proceso de comunicación lo constituye la transmisión de información, siendo de vital importancia tanto lo que se transmite como el cómo se trasmite. Algunos estudios han estimado que el 80% de las dificultades encontradas para que los pacientes sigan los tratamientos prescritos se deben a la forma en que se transmite la información. El éxito o fracaso del tratamiento depende en gran medida de que los pacientes sean capaces de llevar a la práctica las instrucciones dadas por su educador. Numerosos trabajos apuntan a que el 60% de ellos comprenden erróneamente las indicaciones verbales referentes a cómo debían seguir sus tratamientos.

Así, si nuestros pacientes no siguen las instrucciones que les proporcionamos, debemos formularnos una serie de cuestiones dirigidas a averiguar dónde puede estar el posible error en el proceso de transmisión de información.

 

Entre dichas cuestiones podemos destacar:

  • Hemos seleccionado la cantidad y tipo de información adecuada al nivel cultural y a las necesidades de nuestro paciente.

  • Hemos sido específicos cuando hemos trasmitido la información.

  • Nuestras instrucciones han sido claras y concretas.

  • Hemos presentado la información de una forma ordenada y secuencial.

  • Hemos preguntado a nuestro paciente si ha comprendido lo que le hemos dicho y le hemos pedido que repita lo que debe hacer.

  • Hemos preguntado a nuestro paciente si tendrá alguna dificultad para poner en marcha lo que le pedimos.

Estas cuestiones pueden ayudarnos a descubrir errores en la forma de transmitir nuestros mensajes. En el proceso de educación no debemos quedarnos sólo en lo que los pacientes deben conocer y hacer, si no que debemos saber responder también a sus necesidades. Para ello es fundamental que aprendamos a escucharlos. Debemos aprender a descubrir cuáles son sus miedos, sus preocupaciones, sus dificultades y sus expectativas. Para descubrir todos estos aspectos de la realidad de nuestros pacientes hay solamente dos caminos: escucharles y preguntarles.

 

Es fundamental que tengamos en cuenta que proveer de información no es “educar”, la educación no tiene lugar hasta que los pacientes no utilizan dicha información, es decir, hasta que no la ponen en práctica. Y la puesta en práctica depende de la adhesión que consigamos al tratamiento. Existen una serie de aspectos que podemos tomar en consideración cuando transmitimos información y que pueden ayudar a que a nuestros pacientes les resulte más fácil seguir instrucciones:

  • Rijámonos por la sencillez: cuantos menos cambios de conducta pidamos al mismo tiempo más fácil será conseguir que los pacientes los lleven a la práctica.

  • Establezcamos cambios graduales y secuenciales dividiendo conductas complejas en varios pasos fáciles de seguir.

  • Aprendamos a dar las instrucciones fundamentales por escrito. Está demostrado que la gran mayoría de lo que decimos es olvidado por nuestros pacientes una vez que abandonan la consulta. Proporcionando mucha información, lo único que conseguiremos es que nuestros pacientes olviden más, por el contrario, si les damos por escrito la información más importante, será más fácil para ellos seguirla y ponerla en práctica.

  • Tratemos de ser específicos en lo que pidamos y de justificar las razones por las que lo hacemos.Es importante transmitirles los beneficios de seguir las recomendaciones dadas.

  • Discutamos con nuestros pacientes las posibles dificultades de puesta en marcha de sus cambios de comportamiento, y las posibles alternativas de solución.

  • Asegurémonos de que el paciente ha comprendido las instrucciones dadas.

Si tomamos en consideración todos estos elementos, estaremos minimizando las dificultades que nuestros pacientes encuentran para seguir nuestras recomendaciones, garantizando así el éxito del tratamiento prescrito.

 

Nuria Fernández

Responsable del Área de Salud. EFIPSA

 

B ibliografía:

  • Ruesch J. Comunicación Terapéutica. Buenos Aires. Paidos, 1980.

  • Rojí MB. La entrevista terapéutica. Comunicación e Interacción en psicoterapia. Madrid. UNED.

  • Wachel Paúl L. La comunicación Terapéutica. Principios y práctica eficaz. Desclée de Brouwer.

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LA ENTREVISTA

ENTREVISTA CON EL PROFESOR BERNAT SORIA

 

 

En los últimos meses la noticia de que el profesor Bernat Soria, Director del Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández (Elche), se vería obligado a marcharse fuera de España