NOTICIAS

websalud.com
23 de Diciembre de 2005

 

Para los diabéticos no hay alimentos prohibidos, sólo limitados

 

¿Se ha imaginado alguna vez las Navidades sin turrón, sin polvorones o incluso sin uvas? Estas podrían ser sus Navidades si usted fuera diabético y no llevara a cabo un autocontrol de sus niveles de glucemia. Por ello, Abbott Diabetes Care ha elaborado un decálogo dirigido a las personas con diabetes para que estas Fiestas también sean dulces para ellos.

· Ana Vallejo - 23/12/2005

Es la época de los regalos, del turrón y los excesos. Además de la llegada del nuevo año, la mayoría de la sociedad asume también la llegada de unos kilos de más, sin embargo, en el caso de los diabéticos ganar un kilo "pude costarles meses adelgazarlo". Con estas palabras explicaba José Antonio Vázquez, presidente de la Federación Española de Diabetes, la importancia del autocontrol por parte de los enfermos.

Los diabéticos pueden comer todo tipo de alimentos ya que "todo es negociable, realmente hay pocas cosas prohibidas", explica Marisa Amaya, presidenta de la Asociación de Educadores en Diabetes de Andalucía. La cena de Navidad para estos enfermos debe ser normal, siempre que se controle la cantidad de hidratos de carbono y azúcar así como sus niveles de glucemia.

A diferencia de la diabetes tipo I, que se produce desde el nacimiento, la diabetes tipo II se produce como consecuencia de un fallo en el páncreas que deja de segregar insulina. "En personas con niveles normales de glucosa cuando se come un poco más, el páncreas segrega un poco más de insulina", explica Vázquez, "esto ha desaparecido en los diabéticos".

 

Mediciones periódicas para controlar los excesos


Durante las Navidades se producen alteraciones en la dieta que pueden afectar seriamente a personas con diabetes por lo que el autoncontrol se convierte en la clave principal para que estas Fiestas también sean dulces para ellos. "El enfermo es una parte activa ya que el autoncotrol contempla la toma de decisiones por parte del diabético", señala Isabel Andueza, educadora en diabetes del Hospital La Princesa de Madrid.

Para llevar un autocontrol de los niveles de glucemia, los enfermos deben realizar controles de glucosa periódicos para evitar que esos niveles suban o bajen provocando hipoglucemias e hiperglucemias.

Estos controles se realizan antes de comer, dos horas después de comer, antes de acostarse y en algunas ocasiones se realizan también controles nocturnos a las 3 de la mañana. En total son aproximadamente 7 controles con los que los enfermos calculan la cantidad de insulina que deben inyectarse, sin embargo, "si los niveles de glucosa son constantes solo se realizan unos 3 controles", explica Vázquez.

 

Más noticias