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La
educación terapéutica de los pacientes puede formar parte de un programa
individual, como parte integral de la relación entre el paciente y el médico,
o de un programa de grupo. Lo ideal es que el grupo sea bastante pequeño,
de 10 a 15 personas. Con vistas a ejercicios prácticos se pueden formar
subgrupos más pequeños, de 5 a 8 personas. El lugar de reunión variará
según la disponibilidad de locales. También puede variar la duración
del programa educativo y su distribución en el tiempo, pero el acuerdo
general es que tengan una duración mínima de 10 a 15 horas distribuidas
durante al menos en 5 días. También se pueden formar grupos más
amplios, a través de conferencias públicas y los medios de comunicación.
Los profesionales de la salud deben evaluar las ventajas y desventajas de
cada situación antes de aventurarse en un programa educativo. Lo ideal
cuando se planifica la integración de la educación terapéutica en la
asistencia general de los pacientes diabéticos, es aprovechar ambos métodos,
reduciendo al mínimo las desventajas de cada uno.
EDUCACIÓN INDIVIDUAL
Ventajas
El programa educativo debe adaptarse a las necesidades, cualidades,
intereses y conocimiento de los pacientes. El diálogo individual ofrece
oportunidades constantes de intercambio directo de información y posee
importantes componentes dinámicos y emocionales. Asimismo permite que el
paciente exponga los problemas que no desearía abordar en público.
Para aprovechar estas características, el educador debe poseer algunas
cualidades de comunicación. Debe escuchar cuidadosamente al paciente y
darle suficiente tiempo para que se exprese. Una vez que se conoce la
necesidad del paciente, hay que dar explicaciones, proporcionar información
y educar de acuerdo a ello.
Es necesario considerar los diversos factores, por ejemplo, culturales,
psicológicos, sociales y domésticos, que influyen en los hábitos del
paciente a fin de ayudarle a sentirse mas motivado para cambiarlos. El
lenguaje debe ser simple y conciso, repitiendo lo que sea necesario y
dando los ejemplos suficientes.
Desventajas
La educación individual lleva mucho tiempo. A veces, los pacientes
pierden las ganas de escuchar y aprender durante sus visitas regulares.
Los médicos muy ocupados se muestran indecisos a informar a los
pacientes, sobre todo si la sala de espera está muy concurrida.
La falta de tiempo del médico para escuchar y explicar es la causa
fundamental de insatisfacción de los pacientes, y por lo tanto, de escaso
cumplimiento. Debemos encontrar tiempo para nuestros enfermos.
Indicaciones
La educación individual es probablemente, mas adecuada como primera
medida en el momento de diagnosticar la enfermedad, cuando resulta
obligado transmitir algunas nociones básicas al paciente y a la familia,
como la naturaleza perpetua de la diabetes, la posibilidad de control
satisfactorio, las normas alimentarias fundamentales, la necesidad que el
paciente y la familia participen activamente en el tratamiento, los
conocimientos técnicos como la inyección de insulina, el control de la
glucemia y el tratamiento diario inicial. Todo ello requiere empatía por
parte del educador y percepción del sufrimiento emocional que acompaña
al descubrimiento de una enfermedad para toda la vida.
La estrategia individual también es particularmente idónea para la
educación activa durante toda la vida del paciente. Se pueden dar a
conocer aspectos diferentes de la atención de la diabetes en cada
consulta y aportar información que tenga en cuenta los nuevos adelantos
científicos o que se adapte a situaciones nuevas como un cambio de
trabajo, un embarazo, la aparición de complicaciones o un trastorno
concomitante.
La educación individual debe ser estructurada y sistemática. Los
historiales de los enfermos deben incluir una lista de “lo que hay que
saber” (aspectos que deben conocer) y “lo que hay que hacer”
(aspectos que hay que poner en práctica).
EDUCACIÓN EN GRUPO
Ventajas
Los
pacientes que se encuentran en una situación diseñada específicamente
para aprender esperan hacerlo porque están allí para es único fin. La
presencia del grupo favorece el intercambio de conocimientos y
experiencias, un componente educativo muy eficaz. “¿Cómo se siente?”
y “¿Cómo se las arregla?” son el tipo de cuestiones que estimulan la
comunicación entre los enfermos. Pertenecer a un grupo de apoyo de diabéticos
facilita la maduración de los pacientes y sus familiares, les ayuda a
adaptarse a la enfermedad y favorece la estrategia activa.
Desventajas
El educador debe adquirir técnicas de comunicación específicas para
convertirse en un catalizador eficaz de las reacciones de comunicación
entre los miembros de un grupo.
A veces resulta difícil formar un grupo bien organizado de educadores. La
discusión en grupo necesita preparación. La adaptación del programa y
la presentación a pacientes de distintos niveles de educación son
complicadas, y no siempre se pueden seleccionar enfermos de niveles
parecidos. Los pacientes que no acuden siempre, llegan tarde, no
participan o por el contrario, monopolizan la discusión y también
plantean problemas.
Indicaciones
La estrategia de grupo es probablemente, más efectiva para una educación
a fondo. Está indicada cuando es necesario fortalecer a los miembros del
grupo para conseguir modificar el comportamiento. El programa debe incluir
todos los aspectos de la atención de la diabetes relacionados con la
participación activa de los pacientes y de los familiares en el control
del tratamiento.
El mejor momento para esta educación sistemática es cuando el paciente
ha aceptado la enfermedad, lo que suele requerir varios meses después de
la detección de la diabetes. Habitualmente, los mejores resultados se
obtiene con un pequeño equipo bien coordinado, muy adaptado a las
necesidades y capacidades de cada paciente. El equipo debe estar preparado
para modificar su programa en cualquier momento en respuesta a mayores
necesidades o menores conocimientos prácticos de los enfermos. Por
consiguiente, para lograr estos cambios es esencial una estimulación
constante a partir del intercambio de información.
ADVERTENCIAS (Como evitar algunas dificultades habituales)
Antes de prescribir cualquier nuevo medicamento, debe conocer sus efectos
secundarios y reacciones adversas. Las siguientes precauciones le ayudarán
a superar estas dificultades asociadas normalmente con cualquier forma de
educación de los pacientes
Comience poco a poco. La información que se proporcione en cada momento
debe ser limitada y adaptada a la capacidad de recepción.
NO obligue al paciente a recibir material educativo: use la persuasión
pero evite la intimidación psicológica.
NO asuste al paciente. Recalque lo que el enfermo puede hacer para evitar
las complicaciones de la diabetes y describa el tratamiento existente.
NO entre en la clase sin saber de qué va a hablar. Esto ocurre de manera
frecuente.
NO use la educación del paciente como un medio para no asumir
responsabilidades de los mismos.
No olvide que hay pequeños detalles que tienen una gran importancia: no
llegar tarde, llegar antes que sus interlocutores y salir después de
ellos y no olvidar las citas. Escoja día y horas idóneos para las
reuniones y asegúrese que el entorno del lugar de reunión sea acogedor y
que tanto su propia actitud como la de su equipo resulten amables. Todo
esto puede parecerle trivial y evidente, pero es absolutamente
fundamental.
NO de clases magistrales ni se constituya como único poseedor de la
verdad. Como mínimo la mitad del tiempo debe reservarse para la discusión.
Una clase no debe durar mas de 15 minutos. Resuma la clase y el núcleo
para la discusión final.
NO traspase el grupo a otro educador.
RECOMENDACIONES
No resulta fácil definir las prioridades. Si tuviéramos que elegir el
factor más importante en la educación individual y de grupo, insistiríamos
en la calidad de la interacción entre el médico y el paciente. Ambos
tienen mucho que ganar.
En el caso del paciente, el conocimiento de su enfermedad permite que
pueda cuidar de sí mismo y favorece la independencia y la adopción de un
nuevo modo de vida. Por otro lado el equipo sanitario se siente mas
satisfecho cuando mejora su relación con los pacientes.
Porqué no empezar mañana?
• Pregunte a sus pacientes sobre su propia diabetes.
• Responda a las preguntas de los enfermos
• Prepare un calendario con una sugerencia diaria. Y ponga una lista de
reglas simples en un sitio donde la puedan ver muchas personas
• Cuente con la colaboración de un amigo como colaborador y crítico.
DESG Teaching Letters 14.
Prof. Aldo Maldonado
Laboratorio Servier
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