NOTICIAS

Ceselmed
2 de Marzo de 2004

 

DIABETES. Educación terapéutica de los pacientes

 

La educación de los pacientes en el campo de la diabetes, como en cualquier enfermedad crónica, es un medio terapéutico con su propia sintomatología. Sus objetivos fundamentales son aportar información, proporcionar conocimientos prácticos y, sobre todo modificar el comportamiento. Este último objetivo es el más importante: la información y los conocimientos prácticos carecen de utilidad si no se traducen en acciones y se integran a los hábitos personales. Se pretende que estos objetivos aumenten la calidad de vida de los pacientes diabéticos al mejorar el cumplimiento del tratamiento, y por lo tanto, el control metabólico.

 

La educación terapéutica de los pacientes puede formar parte de un programa individual, como parte integral de la relación entre el paciente y el médico, o de un programa de grupo. Lo ideal es que el grupo sea bastante pequeño, de 10 a 15 personas. Con vistas a ejercicios prácticos se pueden formar subgrupos más pequeños, de 5 a 8 personas. El lugar de reunión variará según la disponibilidad de locales. También puede variar la duración del programa educativo y su distribución en el tiempo, pero el acuerdo general es que tengan una duración mínima de 10 a 15 horas distribuidas durante al menos en 5 días. También se pueden formar grupos más amplios, a través de conferencias públicas y los medios de comunicación.
Los profesionales de la salud deben evaluar las ventajas y desventajas de cada situación antes de aventurarse en un programa educativo. Lo ideal cuando se planifica la integración de la educación terapéutica en la asistencia general de los pacientes diabéticos, es aprovechar ambos métodos, reduciendo al mínimo las desventajas de cada uno.


EDUCACIÓN INDIVIDUAL


Ventajas
El programa educativo debe adaptarse a las necesidades, cualidades, intereses y conocimiento de los pacientes. El diálogo individual ofrece oportunidades constantes de intercambio directo de información y posee importantes componentes dinámicos y emocionales. Asimismo permite que el paciente exponga los problemas que no desearía abordar en público.
Para aprovechar estas características, el educador debe poseer algunas cualidades de comunicación. Debe escuchar cuidadosamente al paciente y darle suficiente tiempo para que se exprese. Una vez que se conoce la necesidad del paciente, hay que dar explicaciones, proporcionar información y educar de acuerdo a ello.
Es necesario considerar los diversos factores, por ejemplo, culturales, psicológicos, sociales y domésticos, que influyen en los hábitos del paciente a fin de ayudarle a sentirse mas motivado para cambiarlos. El lenguaje debe ser simple y conciso, repitiendo lo que sea necesario y dando los ejemplos suficientes.


Desventajas
La educación individual lleva mucho tiempo. A veces, los pacientes pierden las ganas de escuchar y aprender durante sus visitas regulares. Los médicos muy ocupados se muestran indecisos a informar a los pacientes, sobre todo si la sala de espera está muy concurrida.
La falta de tiempo del médico para escuchar y explicar es la causa fundamental de insatisfacción de los pacientes, y por lo tanto, de escaso cumplimiento. Debemos encontrar tiempo para nuestros enfermos.
Indicaciones
La educación individual es probablemente, mas adecuada como primera medida en el momento de diagnosticar la enfermedad, cuando resulta obligado transmitir algunas nociones básicas al paciente y a la familia, como la naturaleza perpetua de la diabetes, la posibilidad de control satisfactorio, las normas alimentarias fundamentales, la necesidad que el paciente y la familia participen activamente en el tratamiento, los conocimientos técnicos como la inyección de insulina, el control de la glucemia y el tratamiento diario inicial. Todo ello requiere empatía por parte del educador y percepción del sufrimiento emocional que acompaña al descubrimiento de una enfermedad para toda la vida.
La estrategia individual también es particularmente idónea para la educación activa durante toda la vida del paciente. Se pueden dar a conocer aspectos diferentes de la atención de la diabetes en cada consulta y aportar información que tenga en cuenta los nuevos adelantos científicos o que se adapte a situaciones nuevas como un cambio de trabajo, un embarazo, la aparición de complicaciones o un trastorno concomitante.
La educación individual debe ser estructurada y sistemática. Los historiales de los enfermos deben incluir una lista de “lo que hay que saber” (aspectos que deben conocer) y “lo que hay que hacer” (aspectos que hay que poner en práctica).

EDUCACIÓN EN GRUPO


Ventajas

Los pacientes que se encuentran en una situación diseñada específicamente para aprender esperan hacerlo porque están allí para es único fin. La presencia del grupo favorece el intercambio de conocimientos y experiencias, un componente educativo muy eficaz. “¿Cómo se siente?” y “¿Cómo se las arregla?” son el tipo de cuestiones que estimulan la comunicación entre los enfermos. Pertenecer a un grupo de apoyo de diabéticos facilita la maduración de los pacientes y sus familiares, les ayuda a adaptarse a la enfermedad y favorece la estrategia activa.


Desventajas
El educador debe adquirir técnicas de comunicación específicas para convertirse en un catalizador eficaz de las reacciones de comunicación entre los miembros de un grupo.
A veces resulta difícil formar un grupo bien organizado de educadores. La discusión en grupo necesita preparación. La adaptación del programa y la presentación a pacientes de distintos niveles de educación son complicadas, y no siempre se pueden seleccionar enfermos de niveles parecidos. Los pacientes que no acuden siempre, llegan tarde, no participan o por el contrario, monopolizan la discusión y también plantean problemas.
Indicaciones
La estrategia de grupo es probablemente, más efectiva para una educación a fondo. Está indicada cuando es necesario fortalecer a los miembros del grupo para conseguir modificar el comportamiento. El programa debe incluir todos los aspectos de la atención de la diabetes relacionados con la participación activa de los pacientes y de los familiares en el control del tratamiento.
El mejor momento para esta educación sistemática es cuando el paciente ha aceptado la enfermedad, lo que suele requerir varios meses después de la detección de la diabetes. Habitualmente, los mejores resultados se obtiene con un pequeño equipo bien coordinado, muy adaptado a las necesidades y capacidades de cada paciente. El equipo debe estar preparado para modificar su programa en cualquier momento en respuesta a mayores necesidades o menores conocimientos prácticos de los enfermos. Por consiguiente, para lograr estos cambios es esencial una estimulación constante a partir del intercambio de información.

ADVERTENCIAS (Como evitar algunas dificultades habituales)


Antes de prescribir cualquier nuevo medicamento, debe conocer sus efectos secundarios y reacciones adversas. Las siguientes precauciones le ayudarán a superar estas dificultades asociadas normalmente con cualquier forma de educación de los pacientes
Comience poco a poco. La información que se proporcione en cada momento debe ser limitada y adaptada a la capacidad de recepción.
NO obligue al paciente a recibir material educativo: use la persuasión pero evite la intimidación psicológica.
NO asuste al paciente. Recalque lo que el enfermo puede hacer para evitar las complicaciones de la diabetes y describa el tratamiento existente.
NO entre en la clase sin saber de qué va a hablar. Esto ocurre de manera frecuente.
NO use la educación del paciente como un medio para no asumir responsabilidades de los mismos.
No olvide que hay pequeños detalles que tienen una gran importancia: no llegar tarde, llegar antes que sus interlocutores y salir después de ellos y no olvidar las citas. Escoja día y horas idóneos para las reuniones y asegúrese que el entorno del lugar de reunión sea acogedor y que tanto su propia actitud como la de su equipo resulten amables. Todo esto puede parecerle trivial y evidente, pero es absolutamente fundamental.
NO de clases magistrales ni se constituya como único poseedor de la verdad. Como mínimo la mitad del tiempo debe reservarse para la discusión. Una clase no debe durar mas de 15 minutos. Resuma la clase y el núcleo para la discusión final.
NO traspase el grupo a otro educador.


RECOMENDACIONES

No resulta fácil definir las prioridades. Si tuviéramos que elegir el factor más importante en la educación individual y de grupo, insistiríamos en la calidad de la interacción entre el médico y el paciente. Ambos tienen mucho que ganar.
En el caso del paciente, el conocimiento de su enfermedad permite que pueda cuidar de sí mismo y favorece la independencia y la adopción de un nuevo modo de vida. Por otro lado el equipo sanitario se siente mas satisfecho cuando mejora su relación con los pacientes.
Porqué no empezar mañana?
• Pregunte a sus pacientes sobre su propia diabetes.
• Responda a las preguntas de los enfermos
• Prepare un calendario con una sugerencia diaria. Y ponga una lista de reglas simples en un sitio donde la puedan ver muchas personas
• Cuente con la colaboración de un amigo como colaborador y crítico.

DESG Teaching Letters 14.
Prof. Aldo Maldonado
Laboratorio Servier

 

Más noticias