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La voz de Asturias
15 de Octubre de 2004

 

Los diabéticos piden dos equipos de orientación sociosanitaria

 

La escuela para adultos incluye un curso para formar en la enfermedad

Los enfermos de diabetes no están satisfechos con la atención que reciben. Y no es que la asistencia médica sea insuficiente o deficitaria, sino que echan en falta el asesoramiento necesario para convivir con la enfermedad de forma normalizada. Así lo expresaba el presidente de la Asociación Universitaria de Diabéticos de Asturias, Jorge Juan Ruiz, quien reclama la creación de dos equipos de orientación sociosanitaria en Gijón, uno por cada cinco centros de salud.

Dichos equipos estarían formados por un psicólogo, un trabajador social y un facultativo experto en medicina deportiva y pasarían consulta, de forma rotatoria, en los distintos dispositivos de atención primaria de la ciudad. Cerca de 16.500 gijoneses han sido diagnosticados de diabetes tipo 1 y 2 -- lo equivalente a un 6% de la población total--, por lo que requieren adaptar su dieta y sus hábitos a las limitaciones que plantea la enfermedad. Sin embargo, "existe un desfase entre la información médica y la que les llega a los pacientes, que a veces tiene como consecuencia amputaciones, cegueras o problemas renales, por lo que es necesario coordinar los sistemas educativo y médico", apuntó Ruiz.

ESCUELA DE ADULTOS. Con el objetivo de cubrir dicha carencia, los integrantes de la asociación --prácticamente extinguida desde la entrada en vigor de la Ley de Asociaciones por falta de recursos para cubrir las nuevas exigencias-- han organizado un curso sobre diabetes que se impartirá en en centro de educación para adultos de Pumarín, para lo que han solicitado al ayuntamiento una subvención de 700 euros. Un total de 40 personas asistirán a las diez horas de formación que comprende el curso, y que culminará con unas jornadas en el centro municipal de El Llano abierta al público.

 

Lo que se pretende con esta iniciativa es "transmitir a estas personas qué es la diabetes y cual es su incidencia sociosanitaria, poniendo especial énfasis en aspectos didácticos que luego se puedan aplicar en el ámbito familiar o cercano", señaló Ruiz, quien opina que se debería impulsar una escuela de diabetes permanente a nivel regional que satisfaga las necesidades de los enfermos, "ya que no existe formación reglada para los afectados, sólo para los médicos". Por lo pronto, Ruiz confía en que curso sobre diabetes para adultos se desarrolle anualmente, tras esta primera experiencia.

 

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