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LaRioja.Com
11de Noviembre de 2003
 

Diabéticos Asociados reclama la formación de 'enfermeros-educadores' en La Rioja

 

Las XX Jornadas Diabetológicas se desarrollarán hasta el viernes en el Centro Cultural de Ibercaja con la presencia de expertos de toda España

La enfermedad afecta a unos 15.000 riojanos, la mitad sin diagnosticar

Con la llegada de noviembre, Diabéticos Asociados Riojanos colma el calendario de la ciudad con sus actividades. Antes del viernes, cuando se celebre el 'Día mundial de la diabetes', la organización ha programado una serie de charlas sobre diversos temas relacionados con la enfermedad.

 

Actualmente, en La Rioja hay estimados unos 15.000 casos de diabetes, aunque casi la mitad están sin diagnosticar. «Hace falta mucha más información respecto a la enfermedad. Por eso, el día 14 instalaremos una carpa en la plaza del Mercado con controles de glucemia gratuitos», afirma Alberto Avenoza, presidente de la asociación.

Pero las jornadas, además de para informar, son la plataforma ideal para lanzar las reclamaciones y, como los propios asociados reconocen, todavía hay muchas cosas que mejorar. Uno de las peticiones esgrimidas por Diabéticos Asociados es la formación de 'enfermeros-educadores', que completen la atención médica puntual con un seguimiento de los pacientes y una continua información a los afectados.

«Es inconcebible que en La Rioja no haya una entidad que eduque sobre la diabetes. El médico, en una consulta de diez o quince minutos, da órdenes o consejos, pero no puede explicar todas sus consecuencias», apunta Avenoza.

Esta sería la labor de los 'enfermeros-educadores', que dispondrían de una oficina en el complejo hospitalario San Pedro. «Podríamos renunciar al centro de día, por el que tanto hemos reclamado, y sustituirlo por una enfermera bien preparada, incluso no se necesitaría ni recurrir al médico», prosigue el presidente de Diabéticos Asociados.

Cursos en el País Vasco

El País Vasco cuenta con 82 educadores de este tipo e imparte los cursos adecuados de formación. «En La Rioja, necesitaríamos entre 4 y 6 enfermeros de este tipo y estamos dispuestos a mandarlos allí por nuestra cuenta», afirma Avenoza.

Otra de las reclamaciones del colectivo es el desplazamiento obligatorio de algunos enfermos a Barcelona para adaptar una bomba de insulina, una especie de termómetro de la enfermedad que evita a los pacientes bajones de glucosa. «Es lamentable tener que salir para este tipo de tratamiento, que, además de ser caro, no cuenta con ayudas por parte de la Administración», concluye.

 

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